
Más de mil comodorenses marcharon ayer por la tarde exigiendo la instalación del área que permitirá que los niños no deban ser trasladados a otras ciudades en caso de extrema urgencia.
La marcha transito las calles de la ciudad petrolera encabezada por Fabián Ramírez, el padre de Francisco, el niño que falleció hace dos semanas luego de ser atropellado por un automóvil en Kilómetro 8 y se dirigió al municipio donde se le entregó un petitorio al intendente Martín Buzzi, para que se instrumente la instalación de una terapia infantil en la ciudad.
La multitud respondió con aplausos la fortaleza del padre que pese a su situación se mostró con entereza para encarar esta problemática que involucra a miles de niños en la ciudad. Además el municipio se comprometió a quitarle el carnet de conducir a Osvaldo Luis Riquelme (25), quien atropelló al niño cuando transitaba con su madre, Roxana Martínez, por la calle Alejandro Maíz de Kilómetro 8.
La tristeza se hacia notar en la calle, el pedido del padre de Francisco se convirtió en la exigencia de todos, explicó Carlos Valderrama quien decidió apoyar la marcha y brindó toda su fuerza a Fabián Ramírez.
Por último, Fabián Ramírez señaló en el diario el patagónico que se esperará que el Gobierno provincial cumpla con la promesa que anunció anteayer, es decir que en un plazo de 30 días se pondrá en funcionamiento una terapia intensiva infantil en el Hospital Regional. Ramírez pidió a los vecinos que si el compromiso no se cumple en ese plazo, vuelvan a marchar todos unidos, para que nadie deba pasar por la situación que él tiene que atravesar hoy.
La comunidad de comodoro cuando tiene que salir por algo importante no salen,estas son las necesidades reales de todos.El hospital publico no tiene una terapia intensiva infantil el recurso humano,en los distintos sectores como asi tambien instituciones que dependen del estado provincial aca en comodoro rivadavia,que si saven no se dan por enterados o no les interesan.HAY QUE MIRAR NO SOLO POR UNO LA NECESIDAD DE OTRO, MAÑANA PUEDE SER LA TUYA, LA MIA.
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